“Brainrot Italiano”: Cuando el meme te hace reír… y también te pudre el cerebro
La tendencia viral que invadió TikTok con personajes absurdos generados por IA es más que un chiste: es una señal de alerta sobre cómo usamos la tecnología y el impacto real que tiene en nuestras mentes.
Investigación y redacción: Lara Ugalde y Danna Real
Seguramente ha llegado a tus manos las figuritas del juego que ya se ha hecho viral…
Son rarísimas, ¿cierto? Un tiburón con zapatillas, una bailarina con cabeza de cappuccino o un cocodrilo-bombardero deformado que habla como italiano en esteroides. Te reíste, lo compartiste, y capaz hasta ya tenés a tu favorito (no se puede negar que Tralalero Tralalá tiene su encanto). Pero… ¿alguna vez te preguntaste de dónde salió esto y qué tan inofensivo es realmente?
Bueno, bienvenido al mundo del Italian Brainrot.
¿Qué es el Italian Brainrot?
En palabras simples: es una moda viral. En palabras más largas: es un fenómeno creado con inteligencia artificial que mezcla imágenes absurdas, personajes que no tienen sentido, voces generadas por IA con acento italiano y frases que no significan nada (“Tung tung sahur”, “la polizia viene”, “Bananini en la trattoria”). Todo esto, cocinado en una licuadora digital, resulta en videos hiperestimulantes que invaden TikTok, YouTube Shorts y más.
No hay trama, no hay lógica. Y justamente por eso, funciona. Porque no pide nada. Solo te hace mirar y repetir.
¿Y qué es el "brain rot"?
Brain rot (traducido como “cerebro podrido”) no es solo una forma graciosa de decir “esto es demasiado bizarro”. Es también un concepto real: describe el efecto que puede tener en nuestro cerebro el consumo excesivo de contenido superficial, repetitivo y sobrecargado. De hecho, fue elegido palabra del año por la Universidad de Oxford en 2024.
¿Y cómo se siente ese brain rot? Te suena el cerebro frito, perdés la concentración, no recordás lo que acabás de ver, todo te parece aburrido si no es un video de 10 segundos con sonido chillón. Y, lo peor: cada vez querés más de eso.
Lo que el algoritmo quiere (y cómo te atrapa)
Los algoritmos de las redes no están diseñados para enseñarte cosas. Su única misión es simple: que no te vayas. Por eso, si un video te hace quedarte tres segundos más, lo empuja con fuerza. Y si lo compartís, lo mira más gente. Y si lo repetís (porque el tiburón con zapatillas dice "TRALALÁ" de nuevo), mejor todavía.
El Italian Brainrot es perfecto para esto: es ridículo, adictivo, hipercolorido, impredecible y usa el humor absurdo como una carnada. No importa si lo entendés. De hecho, mejor si no lo hacés. Así lo volvés a ver. Y a ver. Y a ver…
¿Por qué es un mal uso de la IA?
La inteligencia artificial puede ser una herramienta poderosa para aprender, crear arte, resolver problemas o incluso ayudar a curar enfermedades. Pero cuando se usa para crear contenido basura sin ningún propósito más que mantenerte pegado a la pantalla… ahí es cuando la cosa se pudre, literal.
El Italian Brainrot no solo es un caso claro de “uso vacío” de la tecnología, sino también un ejemplo de cómo la IA puede crear estímulos que sobrecargan nuestros sentidos sin que nos demos cuenta.
Y si bien al principio es divertido, a largo plazo puede afectar tu salud mental, emocional y cognitiva.
¿Y cómo nos afecta?
Las consecuencias no son un chiste. Varios estudios ya muestran que este tipo de consumo digital puede provocar:
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Fatiga mental y emocional
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Pérdida de concentración y memoria
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Baja tolerancia a la espera y al aburrimiento
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Problemas de sueño y ansiedad
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Dificultad para disfrutar de actividades más tranquilas (como leer, charlar, pintar o simplemente pensar)
Y eso es especialmente grave para nosotros, adolescentes. Nuestro cerebro todavía se está desarrollando. Y estos videos están literalmente entrenando nuestro cerebro para querer dopamina rápida, como si necesitáramos un chiste por segundo o un personaje que diga “MAMMA MÍA!” cada cinco segundos para sentirnos vivos.
Entonces… ¿qué podemos hacer?
No se trata de cancelar los memes ni vivir sin Internet. Pero sí de tener conciencia. Acá te dejo algunos consejos (que yo misma intento aplicar):
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Elegí contenido que te aporte algo: aunque sea diversión con sentido. Hay muchos creadores geniales allá afuera.
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Controlá tu tiempo frente a la pantalla: usá temporizadores o apps que te ayuden a regularlo.
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No veas este tipo de videos justo antes de dormir: tu mente necesita desconectar, no sobreestimularse.
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Buscá actividades que no necesiten pantallas: leer, escribir, caminar, pintar, hablar. Lo que sea.
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Hablá con tus amigos sobre estos temas: cuestionar también puede ser divertido.
En resumen…
El Italian Brainrot es gracioso, sí. Pero también es una señal de alerta. Un reflejo de hasta qué punto el algoritmo puede moldear nuestros gustos, y de cómo la inteligencia artificial no siempre se usa para lo mejor. No se trata de demonizar la tecnología, sino de reflexionar sobre el buen uso de ella. Al final, el poder de decir “hasta acá” sigue estando en nuestras manos.
Así que la próxima vez que alguien te diga “¡Chimpanzini Bananini te espera en la trattoria!”, sonreí, pero también pensá: ¿qué parte de mi atención le estoy regalando a esto? ¿Y por qué?
Porque no todo lo viral vale la pena.
Y cuidar nuestra mente, sí lo vale. 🧠💡
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