¿El activismo ha llegado demasiado lejos?

Activistas tras vandalizar La Mona Lisa con latas   de sopa de tomate en señal de protesta

Activistas tras vandalizar La Mona Lisa con latas 

de sopa de tomate en señal de protesta


¿Todo vale cuando se trata de luchar por una causa? 

El activismo de hoy: ¿defender ideas o cruzar los límites?


Por Maya Soria, Reportera escolar 


¿Vandalizar obras? ¿Teñir el lago de Venecia de verde? ¿Grafitear paredes ilegalmente? Cualquiera podría calificar sus acciones como “estafas para llamar la atención” o “vandalismo disfrazado de una causa falsa”, pero, antes de definir una opinión, a lo mejor vale la pena conocer la historia completa.

¿Qué es el activismo?

El activismo es la defensa de una causa, normalmente política o social, con el objetivo de crear conciencia o lograr un cambio. Esta actividad puede hacerse individualmente o en un grupo amplio, aunque siempre se logrará un mayor impacto cuantos más ciudadanos estén dispuestos a luchar contra algo que consideran injusto.

Hay muchas causas por las que se hacen protestas. Por nombrar algunas de las más comunes:

Cambio climático

El movimiento activista contra el cambio climático se ha propagado rápidamente, principalmente gracias a Greta Thunberg, célebre activista que comenzó en 2018 el movimiento “Fridays for Future”, que consistía en sentarse frente al parlamento con otros jóvenes activistas cada día escolar durante tres semanas para protestar contra la falta de acción ante la crisis climática. Eventualmente evolucionó hasta el punto en que, cada viernes, muchos estudiantes de todo el mundo hacían lo mismo en sus respectivos países.


Igualdad de género

Las marchas por la igualdad de género son movimientos mundiales masivos en los que se demanda un alto al machismo, a la desigualdad de los salarios y a los feminicidios. La marcha feminista más conocida es la del 8 de marzo (el Día de la Mujer), una movilización mundial que se organiza cada año. Más que una celebración, es un recordatorio de que es necesaria una igualdad entre géneros. También se habla sobre los derechos de la comunidad LGBTQ+.

Democracia y política

Marchas contra el autoritarismo, el fraude electoral, la limitación de libertades civiles y a favor de la transparencia gubernamental. El activismo político es el comportamiento de defender o criticar una causa política a través de diversos medios, algo que puede ser expresado de muchas maneras.



Activismo extremo

El activismo extremo implica acciones radicales, a menudo ilegales o disruptivas, destinadas a maximizar la visibilidad de una causa social, política o ambiental. Aunque el objetivo no es la violencia ni el incumplimiento de leyes, se pueden mencionar algunas situaciones en las que ha llegado demasiado lejos, como la vez en que dos activistas, miembros de la organización Just Stop Oil, arrojaron sopa de tomate a un cuadro de Van Gogh.

Por supuesto, hay un punto en el que el activismo deja de ser una forma de protesta y se convierte en motor para numerosos crímenes, como asesinatos políticos (por ejemplo, cuando un activista de extrema derecha es asesinado por miembros de extrema izquierda). No voy a intentar defender ese tipo de acciones, que hace mucho dejaron de ser activismo.


Opinión personal

Si bien es cierto que el activismo ha llegado ocasionalmente a ser vandálico o violento, es importante saber que el activismo no consiste en eso. Una marcha normal probablemente sea inofensiva, pero tal vez te haga pensar dos veces tu postura sobre el tema… que es justo el propósito del activismo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La kermese del Colegio Alemán se llenó de alegría, sabor y diversión

Iniciamos una nueva aventura periodística

La lección silenciosa de las tortugas