Algo está pasando en el recreo
Un proyecto que transforma la pausa en un espacio de juego, amistad y aprendizaje
En el Colegio Alemán, el recreo ya no es solo ese momento corto entre clases para comer algo o descansar. Algo está pasando en recreo, y se siente distinto. Hay más movimiento, más risas y, sobre todo, más compañerismo. Todo esto gracias al proyecto “Amigos del recreo”, una iniciativa que está cambiando la forma en que vivimos esta pausa tan esperada del día.
Este proyecto, impulsado por el profesor Nivaldo Hernández, tiene una idea simple pero poderosa: que los estudiantes mayores, de 5.º y 6.º de secundaria, acompañen a los más pequeños de primaria durante el recreo. Pero no es solo “cuidarlos”. Ellos organizan juegos, enseñan reglas, ayudan a resolver conflictos y se convierten en verdaderos líderes. Así, el recreo se vuelve un espacio seguro, divertido y lleno de aprendizaje.
Ahora hay muchas más opciones para jugar. En lugar de ver a grupos separados o chicos aburridos, se pueden encontrar estaciones de juegos por todo el patio. Hay rayuela pintada en el piso, juegos tradicionales como saltar la cuerda o las ligas, e incluso mesas de ping pong. Todos pueden participar, sin importar la edad.
Pero sin duda, lo más llamativo es el ajedrez gigante. Sus piezas, de más de 50 centímetros, no solo impresionan por su tamaño, sino también por su historia. El profesor de educación física, Johnny Quiroz, contó que estas piezas fueron adquiridas hace más de treinta años. Durante mucho tiempo estuvieron guardadas, olvidadas, y estuvieron a punto de ser desechadas porque estaban en mal estado. Por suerte, él las encontró a tiempo, las restauró y les dio una segunda vida.
Hoy, el tablero está pintado en uno de los patios del colegio, y cualquier estudiante puede acercarse a jugar. No solo es divertido, también ayuda a desarrollar la concentración, la estrategia y la paciencia. Es un claro ejemplo de cómo el juego también puede enseñar.
“Amigos del recreo” no solo trae diversión. También promueve valores como el respeto, la empatía y el trabajo en equipo. Además, ayuda a mejorar el ambiente escolar, reducir conflictos y fortalecer la relación entre estudiantes de diferentes edades.
Definitivamente, algo está pasando en recreo… y es algo muy bueno.
Comentarios
Publicar un comentario