De Ítaca al espacio: La Odisea que nunca termina
Un viaje fascinante a través del tiempo que conecta la épica clásica de Homero con la ciencia ficción de Interstellar.
Por Sofía Parejas
¿Puede una historia escrita hace casi 3000 años tener algo que ver con una película sobre agujeros negros y viajes espaciales? Aunque parezcan mundos completamente diferentes, La Odisea de Homero e Interstellar, dirigida por Christopher Nolan, tienen más cosas en común de lo que parece.
Homero fue un poeta de la antigua Grecia y se calcula que La Odisea fue compuesta aproximadamente en el siglo VIII a. C. La obra es una epopeya; es decir, un poema narrativo que cuenta las aventuras de un héroe. Originalmente se transmitía de forma oral antes de quedar escrita, por lo que los cantores utilizaban fórmulas y repeticiones que les ayudaban a recordar los versos.
En la historia, los dioses tienen un papel enorme en la vida de los humanos. Atenea ayuda a Odiseo gracias a su inteligencia y lo protege en diferentes momentos, mientras que Poseidón se convierte en su enemigo y dificulta su regreso a Ítaca. Sin embargo, Odiseo no depende solamente de los dioses: su mayor ventaja es su metis, o astucia. Para escapar del cíclope Polifemo, utiliza vino y dice llamarse «Nadie», logrando después huir con sus compañeros. Para superar el canto de las sirenas, ordena que lo aten al mástil de su barco mientras sus hombres se tapan los oídos.
Otros peligros también tienen significados que siguen siendo conocidos. Escila y Caribdis representan dos riesgos entre los que casi no existe una opción perfecta. Calipso representa la tentación de quedarse y olvidar el objetivo, mientras que la xenia, o tradición de hospitalidad, muestra lo importante que era recibir y respetar a los viajeros.
Todo esto se relaciona con la palabra griega nostos, que significa «regreso a casa». Odiseo pasa 20 años lejos de Ítaca porque, aunque enfrenta monstruos, tormentas y tentaciones, su mayor deseo es volver con su familia.
En Interstellar, Cooper también se aleja de sus hijos para realizar una misión que podría salvar a la humanidad. Viaja hacia lugares desconocidos y enfrenta peligros que parecen imposibles, como planetas hostiles y un agujero negro. Además, la relatividad hace que el tiempo pase de manera diferente para él y para las personas que dejó en la Tierra. El resultado es parecido al de La Odisea: el viaje tiene un precio y la ausencia duele.
Ambas historias también siguen el llamado «viaje del héroe», concepto desarrollado por Joseph Campbell: el personaje abandona su mundo, enfrenta pruebas, cambia y finalmente busca regresar. Este esquema aparece también en películas como Star Wars y El rey león.
Hay curiosidades que demuestran cuánto ha influido Homero en la cultura moderna. La película 2001: A Space Odyssey tomó su título directamente de la obra del poeta griego; incluso sus creadores utilizaron referencias del mito. Además, La Odisea ha inspirado películas, series, libros y cómics. Tal vez por eso, después de conocer la historia de Odiseo, ver una película como Interstellar puede sentirse como reencontrarse con una vieja historia… pero en el espacio.
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