Olga Korbut: la gimnasta que desafió a la muerte

Revolucionaria en la pista y sobreviviente fuera de ella

POR: DANAE PARADA VELASCO

Olga Valentínovna Kórbut nació en 1955 en Bielorrusia. Desde muy joven se dio cuenta del talento que la distinguía de las demás gimnastas. Sus movimientos fueron copiados, imitados y, posteriormente, prohibidos por su elevado riesgo; acrobacias que ejecutó con maestría en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972.

Con tan solo 17 años, revolucionó la gimnasia artística como nunca antes. Lo que logró aquel año dejó boquiabiertos a jueces, espectadores y competidoras. Korbut ejecutó una maniobra inédita, un salto jamás visto en las barras asimétricas que la inmortalizó en el mundo del deporte: el Korbut Flip, popularmente conocido como «el salto de la muerte».

Dentro de su impresionante rutina destacaban tres movimientos conocidos como los «pasos malditos», los cuales impactaron a la audiencia:

  1. El Korbut Flip: Consiste en ponerse de pie sobre la barra alta, saltar hacia atrás realizando una pirueta en el aire y sujetarse nuevamente de la misma barra al caer. Este movimiento no perdona: exige un 100 % de precisión, ya que cualquier fallo mínimo puede ocasionar la muerte inmediata, parálisis total o múltiples fracturas.

  2. El impacto en barra baja: Inmediatamente después, la gimnasta se lanza hacia la barra baja impactando no con las manos, sino con el abdomen, apoyándose sobre el estómago para girar sobre él. Aunque está calificado como peligroso si no se calcula a la perfección, no fue prohibido debido a que sus riesgos no suelen ser fatales.

  3. El desenganche final: Utilizando la fuerza de la inercia, se lanza el cuerpo hacia atrás de espaldas para sujetar la barra alta con los brazos extendidos. Fallar aquí tampoco traería consecuencias graves, a diferencia del Korbut Flip.

Olga Korbut se convirtió en una leyenda. Ganó varias medallas de oro pero, sobre todo, inspiró a generaciones enteras a romper los límites de lo posible.

Sin embargo, 27 años después de alcanzar la fama (en 1999), confesó que fue víctima de abuso sexual, emocional y físico por parte de Renald Knish, su entrenador. Reveló que él la violó tras embriagarla poco antes de los Juegos Olímpicos, y denunció que diversas gimnastas fueron manipuladas para servirle como concubinas. Aunque su denuncia inicial no prosperó por falta de pruebas, en 2018 surgieron nuevos testimonios de exgimnastas entrenadas por Knish que confirmaron abusos similares. Un año después, Knish falleció a los 87 años sin haber rendido cuentas ante la justicia.

Esta es la historia de Olga Korbut, la pionera que hizo historia tras desafiar a la muerte en el deporte y romper el silencio en su vida personal.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La kermese del Colegio Alemán se llenó de alegría, sabor y diversión

Iniciamos una nueva aventura periodística

La lección silenciosa de las tortugas