Yo farmeo, tú farmeas...


La nueva expresión que nació entre videojuegos y redes sociales muestra cómo los jóvenes crean su propio lenguaje, pero también plantea preguntas sobre la necesidad de parecer siempre “cool”


Equipo de periodismo escolar del Colegio Alemán

Hace algunos años, si alguien nos hubiera dicho que podíamos “farmear aura”, probablemente habríamos pensado que estaba hablando de magia, agricultura o algún videojuego extraño. Hoy la frase aparece en TikTok, Instagram, YouTube, X y hasta en conversaciones en los colegios. Alguien hace algo impresionante y aparece el comentario: “+1000 de aura”. Otro intenta hacerse el interesante y fracasa: “-5000 de aura”.

Pero ¿qué significa realmente esta moda y por qué parece haberse extendido tan rápido entre los jóvenes?

Del videojuego a la vida cotidiana

La palabra “farmear” viene del mundo gamer. En muchos videojuegos significa repetir determinadas acciones para conseguir experiencia, recursos, dinero u objetos. Internet tomó esa idea y la trasladó a la vida real: ahora, supuestamente, también podemos acumular puntos imaginarios de prestigio.

El archivo sobre esta tendencia explica que “farmear aura” consiste en hacer algo que hace que una persona parezca más segura, carismática, interesante o admirable ante los demás. La expresión mezcla directamente el lenguaje de los videojuegos con la cultura de las redes sociales.

La otra palabra, “aura”, tampoco se utiliza aquí en su sentido tradicional. En internet se ha convertido en una forma de hablar sobre la presencia, el estilo o el carisma de alguien.



El diccionario básico del aura

+1000 de aura: hiciste algo impresionante o admirable.

Farmear aura: realizar una acción que te hace ver genial ante los demás.

Perder aura: hacer algo vergonzoso, torpe o quedar mal.

Aura negativa: transmitir una impresión desagradable o incómoda.



¿Por qué se hizo tan popular?

Las redes sociales tienen una capacidad increíble para crear palabras nuevas. Antes, una expresión podía tardar años en pasar de un país a otro. Ahora basta un video viral para que millones de personas empiecen a repetir una frase en pocos días.

“Farmear aura” comenzó a circular en comunidades relacionadas con videojuegos y anime y ganó mucha popularidad en redes durante los últimos años. Uno de los fenómenos virales asociados a esta cultura fue el video de Rayyan Arkan Dikha, un niño indonesio que llamó la atención bailando sobre una canoa durante una carrera.

Lo interesante es que esta expresión también nos cuenta algo sobre nuestra generación: estamos mezclando idiomas, videojuegos, memes y situaciones reales para inventar nuevas formas de comunicarnos.

La vida convertida en un videojuego

Hay algo divertido en pensar que cada acción puede sumar o restar puntos imaginarios. Mantener la calma en una situación difícil, ayudar a alguien sin esperar aplausos o demostrar un talento inesperado podría significar, según el lenguaje de internet, que estamos “farmeando aura”.

Pero aquí aparece una pregunta importante: ¿hacemos las cosas porque realmente queremos hacerlas o porque queremos que los demás nos vean haciéndolas?

Las redes sociales pueden convertir la vida en una especie de escenario permanente. Ya no basta con vivir una experiencia: a veces parece necesario grabarla, publicarla y esperar la reacción de los demás.



Una pregunta para pensar

No es lo mismo tener carisma que aparentar tenerlo.

Una persona puede ayudar a alguien porque realmente quiere hacerlo. Otra puede hacerlo únicamente para grabar un video y conseguir likes.

La acción puede parecer igual, pero la intención es diferente.


Las modas no son necesariamente enemigas

Sería fácil decir que “farmear aura” es una tontería y que los jóvenes deberían dejar de usar esas palabras. Pero esa sería una forma muy pobre de entender cómo funciona el lenguaje.

Todas las generaciones han tenido sus propias expresiones, modas y códigos. Nuestros padres y abuelos también utilizaron palabras que hoy pueden sonar antiguas o extrañas. El lenguaje siempre cambia porque las personas cambian.

El problema no está en usar una palabra nueva. El problema aparece cuando dejamos que una tendencia decida quiénes somos o cuánto valemos.


Más allá de los puntos imaginarios

Quizás podamos usar esta moda para aprender algo. Sí, es divertido decir que alguien ganó “1000 puntos de aura” después de hacer algo increíble. Pero nuestra vida no tiene realmente un marcador.

No somos mejores por tener más seguidores, vestir de determinada manera o parecer siempre seguros. Todos tenemos momentos brillantes y momentos en los que tropezamos, literalmente o en sentido figurado.

Tal vez la verdadera lección sea esta: está bien conocer las modas y entenderlas, pero no hace falta obedecerlas todas. Podemos reírnos de los memes, aprender el nuevo vocabulario y participar en las tendencias sin convertirnos en esclavos de ellas.

Porque al final, si vivir consiste solamente en intentar parecer genial ante los demás, quizás estamos perdiendo algo mucho más importante: la oportunidad de ser nosotros mismos.

Y eso, aunque TikTok todavía no tenga una puntuación para medirlo, probablemente sí sea +1000 de aura.

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